Tras empatar 0 a 0 en los 120 minutos, el equipo de Jorge Sampaoli se impuso a través de los penales. Gonzalo Higuaín y Éver Banega fallaron las ejecuciones de los dirigidos por Gerardo Martino.
Más de 60.000 personas fueron parte del espectáculo que animaron Argentina y Chile en la final de la Copa América en Santiago. La marea roja con matices celestes reflejaba el clima hostil que vivió el combinado de Gerardo Martino cuando salió a la cancha. La ilusión de los transandinos de levantar por primera vez el título era similar a la de los criollos, que buscaban la revancha de lo sucedido en el Mundial de Brasil para opacar los 22 años de sequía.
