El pronóstico es poco alentador y las complicaciones podrían estar vigentes al menos hasta mañana.
Cielo nublado, lluvia, lloviznas y tormentas aisladas. El pronostico para las zonas inundadas no mejora. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por lluvias intensas y fuertes vientos para las zonas del norte de la provincia de Buenos Aires, además del sur y centro de Santa Fe y Entre Ríos.
Las zonas costeras del territorio bonaerense se verán afectadas por vientos del sudeste «con intensidad de entre 50 y 60 kilómetros por hora». Confirman, también, que persistirán allí las lluvias. Para el extremo sudeste de Entre Ríos, el delta del Río Paraná y las zonas costeras publicaron el mismo pronóstico.
El drama para los bonaerenses parece interminable. En Salto, una de las ciudades más afectadas
, 680 personas permanecían evacuadas. Allí el río Arrecifes alcanzó el pico histórico de 9,30 metros afectando a barrios enteros y a 5.000 habitantes del distrito que quedaron aislados, señaló el intendente Oscar Brasca.
En este marco y mediante el Decreto Nº 1078, el intendente Oscar Brasca declaró el Estado de Emergencia Sanitaria y Zona de Desastre al partido de Salto, para poder destinar recursos económicos y materiales para atender las demandas de los miles de damnificados.
El partido más popular del Gran Buenos Aires también está afectado. En La Matanza unas 1200 personas permanecían evacuadas por las inundaciones.El río Matanza, el más extenso que recorre el distrito y desemboca en el Río de La Plata a través del Riachuelo, podría experimentar un pico como consecuencia de la sudestada.
«Estamos expectantes del pico que registrará el Río de la Plata», señaló María Eugenia Spínola, vocera de prensa de ese municipio. Es que el SMN pronosticó que para hoy se esperan fuertes vientos con ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora.
En las zonas más afectadas están trabajando personal de Gendarmería, del Ejército, la policía y el municipio, para hacer llegar a los damnificados la ayuda de la comunidad. Ayer a última hora llegaron colchones, comida y agua mineral a los centros de evacuados.
En Luján, el panorama es un poco más auspicioso. Aunque la cantidad de damnificados por las inundaciones en los barrios ribereños y en el casco urbano eran 400, según datos oficiales, el agua se está retirando.
Luego de tocar su pico de 5,43 metros de altura el martes, esta mañana el agua había bajado a 4,44 metros. Pero las imágenes hablen por sí solas y las autoridades aseguran que «va a costar mucho recuperarse». Según los registros oficiales, la cantidad de agua caída ubica a esta tormenta entre la más grandes de los últimos 50 años.
Las aguas siguen bajando también en San Antonio de Areco, donde se liberó completamente el tránsito sobre la ruta 8 y «en 48 horas comenzaría el operativo para el regreso a sus casas» de los 120 evacuados y 850 autoevacuados, explicó el intendente Francisco Durañona.
Aunque está pronosticado lluvias para esa zona, el intendente se mostró optimista respecto a las previsiones. “El pronóstico de lluvia de 30 milímetros para hoy y 30 para mañana no afectaría la bajada de las aguas y la sudestada tiene que ser muy fuerte para que afecte el río”, explicó.
Entre los casi 40 distritos bonaerenses afectados, otro de los lugares más complicados es Arrecifes. Allí aún siguen evacuadas 350 personas. Por disposición del intendente Daniel Bolinaga, durante la madrugada de hoy personal de Policía realizó patrullajes nocturnos en las zonas más críticas.
El propio Intendente junto al Secretario de Seguridad, Luis Quiroga, acompañaron a los uniformados que asistieron a los vecinos que decidieron quedarse cuidando sus hogares.
Lobos es otro de los distritos bajo el agua producto de las inclemencias climáticas. Si bien el agua comenzó a descender en el centro de la ciudad, las localidades rurales de Arévalo, Carboni y Elvira están sumamente afectadas por el desborde de la laguna.
El intendente también declaró el estado de emergencia hídrica. Según los lugareños, desde 1955 que no se ve una creciente de tal magnitud.
Por el avance de las aguas, más de 10.000 personas permanecían esta mañana evacuadas en distintos distritos de la provincia de Buenos Aires, según las cifras oficiales que brindó el secretario de Seguridad, Sergio Berni.
