Diego Almirón, chofer del camión blindado del que robaron más 15 millones de pesos en la localidad bonaerense de Boulogne, quedó detenido como presunto «entregador» y coautor.
La detención de Diego Almirón fue ordenada luego de que los investigadores comprobaran que nadie entró al blindado para asaltarlo y que el propio imputado arrancó el vehículo cuando sus compañeros bajaron a realizar una entrega de dinero en un banco. La policía buscaba a por lo menos dos presuntos cómplices con los que se cree que el chofer planeó el robo y que tendrían en su poder el dinero sustraído.
Un policía que trabaja en la investigación reveló que «nadie entró al blindado para amenazarlo, sino que él solo arrancó el camión aprovechando que sus compañeros habían bajado». La fiscal que dirige la investigación, Laura Capra, le imputa a Almirón un «robo agravado por ser de mercadería en tránsito», delito que prevé una pena de tres a diez años de prisión.
El imputado fue trasladado a la fiscalía y por consejo de su defensor se negó a declarar ante la fiscal, quien comenzó a sospechar del ahora detenido por las contradicciones entre el relato que informalmente le dio a la Policía y el de sus tres compañeros que habían bajado del camión de caudales.
El relato de Almirón fue que alrededor de las 8.45 estacionó el camión y aparecieron dos delincuentes armados que por lo que él cree entraron al camión con una copia de la llave de la puerta, lo amenazaron y le indicaron que arrancara. Ese relato no es consistente porque por una cuestión de reglamentación, no se puede hacer una copia de la llave porque son codificadas, y la única posibilidad de que alguien ingrese desde el exterior al camión es por una acción del chofer.
«La cámara de la puerta del banco y la de un cajero automático enfocan de frente al blindado. Las imágenes son muy claras, nadie se subió a ese camión», dijo a la agencia Télam una fuente judicial. Los mismos compañeros de Almirón declararon que cuando ya estaban volviendo del servicio y salían del banco para regresar al blindado, no notaron la presencia de ningún delincuente, vieron que el chofer arrancó el camión y, desconcertados, le gritaron.
Con todos estos elementos, la fiscal Capra ordenó la aprehensión de Almirón ante la sospecha de que participó del robo y condujo el blindado hasta el cruce de las calles Bulnes y Malabia, ubicado a unos 600 metros del banco.
La hipótesis principal es que, tras detener el camión, Almirón se encontró con sus cómplices en el cruce de las calles Bulnes y Malabia, a unos 600 metros del banco, que se llevaron 13 sacas con 15.800.000 pesos y lo dejaron a él amordazado y maniatado con precintos en un asiento del vehículo para simular que había sido víctima de un asalto.
A través del GPS del blindado, se pudo determinar que antes de ir a esa esquina, el camión dio un par de vueltas por donde no hay cámaras municipales, por lo que, por ahora, los investigadores no tienen imágenes de los cómplices.
